viernes, 11 de junio de 2010

SIN FLORES NI MARÍA

La tristeza es un pan agusanado,
la lluvia por las calles de Dublín,
tus ojos que no entienden mi pasado,
los cuervos que se apuntan al festín.

Tristeza de las sábanas manchadas,
sangre de atardeceres en el mar,
jodido para siempre el cuento de hadas,
dejé de amarte; y dejé de soñar.

La próvida canción de las plazuelas
es ahora un fado, un blues, una sonata
de escarcha en estas sombras de pensión;

tristeza de zapatos y de suelas,
tristeza gris como pelos de rata,
tristeza de este puto corazón.

1 comentario:

  1. Pensamientos, en poema ritmicos como una canción podríamos situarnos como música de fondo un blue.

    No creo que nunca se deje de soñar, ya que los sueños son imaginación y tú la tienes para dar y tomar.

    Me ha gustado mucho.

    Un saludo

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