viernes, 27 de noviembre de 2009

LAS LLAVES DEL SUICIDIO





Toma, mi amor, estas rosas de hielo
hoy fugitivas de la luz del día,
puras, centelleantes de desvelo,
tan asiduas de la melancolía.

Toma, mi amor, este jardín de nieve
donde anidan los mirlos del fracaso,
donde abre el almendro su flor leve
cuando la primavera llena el vaso.

Toma, mi amor, las rejas del presidio
donde te has convertido en fugitiva
de un mundo que desprecias y que ignoras.

Toma, mi amor, las llaves del suicidio,
firma aquí si no quieres seguir viva,
apura al fin las lágrimas que lloras.


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