lunes, 4 de julio de 2011

UN PAÍS LIBRE

El camarero

del bar

de abajo

de mi casa

me pide

que no lleve en la solapa

un pin

con la bandera

republicana

porque -dice-

eso le impide -dice que es una provocación-

lamer adecuadamente

las almorranas

de un cliente fascista

que deja buenas

propinas.



Lo que yo decía:

hoy el cielo tiene color

de vómitos

rancios.

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