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lunes, 4 de julio de 2011

LAS VIEJAS CEREMONIAS

A new skin for the old ceremony

LEONARD COHEN







Siguen ardiendo las viejas palabras

en la tiniebla helada

del mundo/ descompuesto

pieza a pieza/ con devoción insomne

por las necias manos cadavéricas

de un puñado de hijos de puta

que avergonzarían a sus madres.



El sol sólo desvela un escenario

con la luz fatigada de unos ojos

que han visto demasiado,

y profetizan



la mañana tiene dientes afilados



ya no hay ríos que arrastren tanta sangre

y la música es un juguete roto,

mi amor/ la música

es un juguete roto

y los besos de niebla que me brindas

-ya no hay ríos.

saben a escarcha verde

o a pantano. La música, mi amor,

es un niño de lluvia

junto a un cauce de sombras

-ya no hay río-

y el vino se ha adensado

en hiel compacta

y el muro se alza lento/ piedra a piedra

y cada piedra es una cabeza humana

un torso, extremidades

putrefactas, la música

es un grito velado

en el fondo de un pozo/ hogueras

mínimas

las palabras

el miedo

mi amor/ el miedo

ahora que no hay ríos

que arrastren tanta sangre

y la niebla/ los besos

hediondos

la música rota

de un grimoso espejismo de tinieblas.

UNA PRIMA MÍA DE TUDELA

Apreciemos, sin vértigo, la extensión de mi inocencia.

-ARTHUR RIMBAUD-



In memoriam Antonin Artaud





Con sus paredes húmedas de llanto

sus pensiones con olor a acelga retestinada

donde se suicida una puta heroinómana cada noche

y un ladrón cuenta con manos temblorosas y manchadas de sangre

los billetes

con sus farolas temulentas alumbrando aceras desiertas

mientras pasan los coches

los coches

los coches

la locura



Con sus titulares cansinos de cada mañana

sus páginas de sucesos repetitivos

su náusea de anuncios clasificados como calles sin salida

sus botellas vacías rodando bajo camas desechas

sus telarañas en las esquinas

sus neones de la muerte

sus neones de la muerte

sus neones de la muerte

la locura



Con sus violines de tiniebla irredenta

su cielo sarcástico enguirnaldado de estelas

sus condones usados tirados entre las rosas

su lluvia cayendo en lentos arpegios sobre la fronda

su gato tuerto en el tejado

sus mareas depositando en la playa cadáveres de bebés

cadáveres de bebés

cadáveres de bebés

la locura



Con sus ojos vacíos

su sonrisa extraterrestre y sin embargo

su cortejo fúnebre con plumas negras

su herencia de desastres iterativos

su desparpajo de proxeneta borracha hasta las cejas

su cara de taxista con úlcera de estómago

sus periódicos amarillentos como el sol de la fatiga

su cancioncilla

su cancioncilla

su cancioncilla



la

locura



Con su calva de político pederasta

su oración del inocente encerrado en la cárcel

su caterva de jueces masticadores de carne putrefacta

su panoplia de banqueros rezadores puteros asesinos

su página web de la memez más irreductible

su boxeador en el alambre haciendo sombra bajo las estrellas

su guerra cotidiana por un chusco de pan en los albergues

su fajo de billetes de quinientos en manos del obispo

con su sartén quemada

con su sartén quemada

con su sartén quemada

la

locura

REQUIEM DE ESPEJOS ROTOS

A broken bundle of mirrors

EZRA POUND



Tengo hasta la esperanza

de que cabezas como las que vienen

no podrán ni imaginarme

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ





Qué quedará de tí

cuando la lozanía se marchite

en espejos testigos de ceniza,

cuando bajo las bóvedas del tiempo

sólo quede la luz de la memoria

como un viento insidioso,

como el incendio frío de tus huellas.



Cuando el mañana sea una catedral de hielo

poblada de oficiantes

con la casulla de la necedad

entre estatuas decapitadas y legajos

drapeados de sílabas de luz pretérita,

abrevaderos de sangre,

solaz de los vampiros.



Cuando ninguna mujer tolere

tus gracias, tus ebriedades líricas,

ni una página escrita con la tripas

que no sea rentable a fin de mes.

Cuando el sexo sea una playa bajo la tormenta

en una isla de Escocia,

como leer la Biblia con resaca

o plantar marihuana entre la nieve.

Cuando toda belleza sea ya humo,

el humo del tabaco del insomnio,

el humo de los días que se fueron,

el humo de los años que te queden

arrastrándote

por las calles sin alma de un presente

cincelado en la piedra más obtusa.



Qué quedará de tí

cuando toda poesía sea un calvo adefesio

y el dinero se convierta

en la única hoguera donde arder,

si es que antes no escoges

esa espinosa senda del morir matando,

trizando entre tus dedos

un puñado de espejos

y escupiendo al destino en su cara de idiota.



Una úlcera crónica con viejo

contando batallitas

en mitad de una calle

poblada de fantasmas

mientras se abren las flores del invierno.



Una lápida anónima, un soplo

sobre el rocío escarchado

en la hierba salvaje del futuro.



Un legado de lágrimas de aire.

Una nada entre nadas en la niebla.



Westport, Irlanda

Septiembre de 2007

RESPONSORIOS DE TINIEBLAS

Saludos de todos los que combaten en el frente de Aragón, arma en mano, contra el fascismo.

BUENAVENTURA DURRUTI



a mi maestro Giuseppe Tomasi di Lampedusa



Cuando miro el amor, ya consumido,

mientras pudiera todavía

en mis dedos sentir aquella suave

piel que la edad irá borrando,

cuando aún en sus ojos hermosísimos

la luz celebra, y al perderse

sombra y derrota dejan en los míos,

cuando sé que el amor, hora cumplida

su reino, me abandona,

quisieran ir los ojos detrás suyo,

y rescatar de su doliente estela

una imagen que el tiempo no humillara

y pudiera seguirnos a la muerte.





JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

DEJAD QUE LAS NUBES PONGAN TÍTULO A ESTO

He perdido un soneto que decía

que la luz de tus ojos me alumbraba,

que en el alma llevabas pedrería

preciosa, y que tu voz me cautivaba.



Que he perdido tus muslos en Dublín

mientras buscabas pollas por Sevilla,

que como zorra eras de postín,

que aquel violín sonaba a maravilla.



Será que cuando vuela la poesía

da jaque mate la mediocridad

en esta vil "parida" de ajedrez;



será que tras la musa hay una arpía,

que la lluvia me sabe a soledad

y haber creído en tí a soplapollez.

HOMBRE DE PRINCIPIOS

I wanna get drunk till I´m off my mind

JOHN LEE HOOKER





Bebo, en primer lugar,

porque me da la gana,

porque el futuro viene como una blanda tormenta

de hastío anticipado

en un mundo con menos luces que la tonta de la esquina,

bebo porque el hígado aún no me duele lo suficiente

para claudicar

y perderme en la inane rutina de cafés descafeinados,

licores sin alcohol

y días sin sal

que el común de los mortales llama existencia.

Bebo porque tengo demasiadas neuronas con aristas

pequeños microscópicos cristales de hielo

lúcido aquí dentro,

en esa oscuridad relampagueante de la que algunas mujeres

se enamoran

y que otras desprecian. Bebo

en honor de los que las ven venir

desde muy lejos, sin piedad, sin honor, sin alma

y con hipoteca a cien años,

bebo para adornar la soledad

con vicarios arrebatos de ternura,

bebo como un poseso o un desposeído, bebo

como un imbécil

que no sabe todavía por qué le brotan poemas

de la niebla itinerante que es su alma,

y, porque como dice un viejo blues

me gusta gastar más dinero que un millonario

siendo como soy lo que los entendidos/desentendidos

llaman

una rata letrada con cultura y supuesto

buen corazón, un Robin Hood

de la literatura. No lo sé.

Mis mujeres se asustan a partir del quinto whisky,

y hasta la realidad más sórdida distrae

algún rastro de bondad

cuando bebo. Bebo

por no ver las noticias, por no releer

el Ulises de Joyce

por sexta vez para morirme de envidia, bebo

por no matar

a tanto tocapelotas

y para adquirir la presencia de ánimo que facilita

que el cenutrio al que oigo decir

que la poesía es una mariconada

siga vivo

para poder seguir vomitando sus gilipolleces

ante auditorios propicios. Soy un hombre piadoso.



Bebo porque se me incendian los otoños,

porque noviembre es largo,

porque ciertas mujeres se me aparecen como obras maestras

dentro de la inanidad imperante

y las palabras exactas para bajarles las bragas

-llamadme romántico-

florecen con más facilidad

cuando rugen las hogueras del vino

o fluyen los ríos de whiskey a los que cantaban The Pogues.

Bebo porque me siento acompañado

por Faulkner, Quevedo, Shakespeare, Mozart, Corelli,

Charlie Parker

mi tío Ángel Luis

y toda la bendita nómina de muertos y vivos

con la que transito

por las calles sin alma de la vida.

Bebo porque me sale de la bendita punta de la polla,

porque he dormido en la calle en Roma,

en Londres, en Galway, en Sevilla, en Lanzarote

y un trago ayudaba a no cortarle el cuello

al primer topo autosatisfecho que pasara por allí.



Bebo porque conozco

muy pocas alegrías

y a demasiadas putas

y porque la Biblia puede estar en una canción

de John Lee Hooker, bebo

porque las guitarras de Córdoba

y el whistle de las Islas Aran

suenan mejor, exprimen el corazón

como una esponja de sombras

y a veces saco lo mejor de mí

y las páginas salen solas, aunque aún no alcance

a comprender

por qué escribo. Será que no sirvo

para otra cosa. Y ya que gano

poco dinero

con esto del mester de juglaría

por lo menos -a veces- me harto de follar. Es,

sin duda,

uno de los grandes misterios del Universo.



Bebo por cada cana de mi barba

y por los campos nevados que me acecharán

cualquier día,

sin la dulzura de una piel

o de una página

donde refugiarme.



Anda, bonita, invítame a una copa.

BALADA DE LA TÍA MARÍA COLLARES

La que aún echa de menos

la polla de alguien

que no es su marido



la compradora compulsiva

de cremas

y maquillaje



la que se libró de los colmillos

de la vida

de la intemperie

de la vida

de la miseria atroz

de la vida

gracias al matrimonio



y a la que le ha salido un hijo golfo



la inquisidora de la mierda ajena

la que se abrió de piernas por dinero

la que se acojonó con las orejas

del lobo

la que jamás prestó sin intereses



permitiéndose el lujo de decirme

en pleno funeral de su propia

madre

-mi abuela-

que si es que estaba allí por su dinero



mira, maría collares



yo jamás te he pedido una moneda

ni me he escandalizado de que tu marido

haya robado a manos llenas

desde el confort blindado a todos los vientos

de su despacho de banquero

me la suda si tu hija

tiene una polla en cada puerto

y viaja con visa oro

y si tu hijo le da a la coca

o se pone de whisky hasta las cejas



yo jamás te he llamado por teléfono

para decirte que necesito una dentadura nueva

que me ayudes con la matrícula de la universidad

o que me localices una clínica

de desintoxicación

para mi hermana



estoy muy orgulloso de cagar por el culo

la comida que yo mismo me pago

o que yo mismo robo

(no tengo ningún marido que lo haga

por mí)

y de no ser nadie

para nadie

o mucho para pocos

o lo que coño sea

aquí en mi rincón



tu mundo me da náuseas

tus almuerzos familiares me dan náuseas

tu hipocresía me da náuseas



maría collares



así que métete tu dinero

por el culo

si es que tanto mear perfume francés

recibir besos negros de familiares

en apuros económicos

y cagar langostas thermidor

no te ha dejado

sin ojete



bonica

UN PAÍS LIBRE

El camarero

del bar

de abajo

de mi casa

me pide

que no lleve en la solapa

un pin

con la bandera

republicana

porque -dice-

eso le impide -dice que es una provocación-

lamer adecuadamente

las almorranas

de un cliente fascista

que deja buenas

propinas.



Lo que yo decía:

hoy el cielo tiene color

de vómitos

rancios.

ROSAS DE SAL EN EL CORAZÓN

Rosas de sal en el corazón a la hora de las luces vagas

De verdades que no admiten nombre

Cruces de caminos entre los abetos de la memoria

A la hora de la nieve que cruje como el alma

La lluvia sobre el asfalto de los recuerdos

Impuros como mano enemiga tendida cordialmente

Lamer las tetas de Pilar Rubio en un anochecer de farolas lánguidas

A lo lejos, en un Madrid de niebla

Y el viejo Leonard perdido en el fondo de un vaso de whisky

Entonando The Future



Un cruce de carreteras en las sábanas manchadas

Mientras se cierran todos los telones

Y la luz relumbra en los vasos y el piano



Goodbye everybody Canta

B.B.King



Un zapato de Pilar Rubio por el suelo

Mientras aúllan los lobos

En mi corazón perplejo de cenizas

sábado, 2 de julio de 2011

BLUES DEL OUAD-EL-KHEBIR

Tú no andabas por aquellas calles, a la luz
crepuscular de las farolas y el ocaso sobre
la torre del Oro, los
luminosos de la Plaza de Cuba
o el entredorado con palomas y vencejos y alondras
de la Giralda. No andabas con botines de ante
a la luz de los cafés y las tabernas,
mientras a mí el alma
me crujía en un sopor de hojarasca irreductible,
en un aburrimiento de tablaos y sablazos
y pubs irlandeses,
de poetas mediocres
y lumbreras literarias de chichinabo y dame
diez mil que ahora vengo;
los patos
graznaban en los estanques
como el Perejil harto vino en su tascucho
donde se niega el pan al hambriento,
pero tú no estabas
por allí, con tu melena de peluquería
último modelo. El Chino
haciéndose porros en la penumbra de la plazuela
y las señoras desfilando relumbrantes
de pieles,
tal vez
tú también venías
del Corte Inglés.

Yo andaba en la tasca del anonimato
cincelando versos con las manos desnudas,
embadurnado de sangre, vino y boquerones
en vinagre
y poniéndole los cuernos a las musas
con mi propio reflejo
en el espejo desvencijado de un tigre que olía
como debe oler el coño de una bruja usurera.
No me estaba follando a mi modista,
ni regalándole anillos a mi abuela,
ni siquiera contemporizando
con algún periodista de ojos de absenta y barba marbellí, sino
sacándole las tripas a la tarde
a base de dialéctica barata;
tú no estabas allí, no, tú
no estabas
ni siquiera al volante de un Mercedes último modelo
dejándote comer el coño
por algún famosete de revista.

Tú ni siquiera estabas en el mundo,
absorta en primaveras que alumbraban
a la orilla de un río de impostadas sonrisas.

LA SOLEDAD DE LAS GÁRGOLAS AL AMANECER

La noche es larga como la lágrima
de una virgen en sombras
desflorada por un cirio pascual,
como un eco de espumas en la brisa
lejos de las sendas rotas
del amanecer,
donde ya no hay consuelo;
de las campanas y su bilis
retestinada,
de las misas a muerto
en cien idiomas.
La noche es como un libro vomitado
mientras se calla Mozart, ronca Cohen
y vienen de rondalla los demonios.

La noche es ese beso que no llega
en las playas lustrales del insomnio,
a orillas de botellas destrozadas.
Una huella de niebla entre la niebla.
Un adverbio que nombra adjetivando.
La noche es una puta enamorada
de su propio reflejo
mientras cuenta billetes arrugados.

Como un poeta sobrio
al que se le han borrado los poemas
bajo el ceño
de gárgolas
de niebla,
esperanza de perro apaleado
que rebusca su infancia en la basura,
en palabras que no contienen nada,
en esta nada que contiene todo.

sábado, 18 de junio de 2011

LIKE BONES IN A JUNKYARD

When tenderness blooms in my words

When the memory of your face

Begins to blend with the last tears of whisky



When tenderness sounds like an Stradivarius

Lost in the middle of a heartless blizzard

And my blood sings a blues in the dark



When I ask myself what are these

Verses written in smoke

That disaster of words naked like bones

In a junkyard



And the vultures are the only birds at dusk

And all the churches are just crippled stone

Against the bloody sky of a nightmare



What tenderness? What words? What love? What poetry

Takes place in the dull mirror of my days?



Your pictures are but ashes that the wind

Takes from my trembling hand



I walk alone. Winter will have no mercy.

Wolves are smiling in the heart of the city.

And I can´t see bonfires in the night.

TUMBA DE MOZART (2ª VERSIÓN)

Misery is the river of the world

TOM WAITS







Lágrimas como charcos en la calle lluviosa

turbios de mugre y fango de ruedas de los coches

los ruiseñores cantan un réquiem fugitivo

y mi mujer trató de suicidarse anoche



Sonrisas de políticos/ teclados de piano

con sostenidas notas de negra podredumbre

mi pluma escupe sangre sobre un reloj parado

y crece la ceniza como hiedra en los muros

de un cementerio anónimo con lápidas en blanco



Hay alambre de espino en la neurosis lenta

Borges se quedó ciego de tanta lucidez

en un corral cualquiera graznan diez mil idiotas

por un poco de pienso y dos gotas de agua



La ciudad es un cáncer/ metástasis completa

los ríos interiores fluyen contaminados

mi pipa humea lenta en la noche de insomnio

el humo es un celaje de ángulos de horror



Amores cuyo rostro se volvió calavera

en medio de un osario donde florecen cardos

y Rilke cultivando orquídeas imposibles

and a fool´s paradise is a wise man´s hell

-escribió Thomas Fuller-



cansado/ estoy cansado como la niebla espesa

que arropa con su manto un bosque de Navarra

qué larga madrugada/ qué lento escalofrío

de velas encendidas en capillas oscuras



las aljamías doradas/ recuerdo encadenado

de naranjas cayendo de árboles huidizos

la plata fugitiva de un río con estrellas

y la tumba de Mozart en una Viena infame



Los ángeles tocando un blues a medianoche

con las puertas del cielo a taquilla cerrada

(sólo se acepta Visa o American Express)

y viene una tormenta de cuchillos de fuego

y en Moscú mueren viejos pimplándose de vodka



en el Trinity College hay sonrisas y Guinness

mientras ladran los perros en las playas de Blackrock

las calles de Madrid llenas de telarañas

las noches del desierto/ sus fantasmas azules

la luna como un ojo inyectado de sangre



esa sonrisa idiota de tendero cretino

que tiene el candidato por la circunscripción

el viento de la estepa/ sonrisa de asesino

las putas/ los taxímetros/ un viejo acordeón



arabescos de plata de ríos fugitivos

y la tumba de Mozart como un corazón triste

viernes, 17 de junio de 2011

NECIONALISMOS MODELO JARTO VINO

Los fandaluces zemos

diberentes de los calencianos

los jotagoneses somos

dilerentes de los eurolanes

los ballegos somos

diferentes de los zurcianos

los basturianos somos

dinerentes de los pántabros

los isleares somos

dinerentes de los racanarios

los deremeños somos

diberentes de los pastellanos



la hostia bendita



(menos mal que soy

homo iliberensis maxima cum laude

con amigos angloinglesestánicos

y escoirlangaleses

y la lluvia del norte casa bien

con el malta de la isla de Skye)

YOU DO IT WHILE YOU´RE KILLING FLIES (charles bukowski)

Bach, I said, he had 20 children.

he played the horses during the day.

he fucked at night

and drank in the mornings.

he wrote music in between.

at least that´s what I told her

when she asked me,

when do you do your

writing?



LO HACES MIENTRAS MATAS MOSCAS



Bach, dije, tuvo 20 hijos.

apostaba a los caballos durante el día.

follaba por la noche

y bebía por las mañanas.

entretanto escribía música.

al menos es lo que le dije

cuando ella me preguntó

¿cuándo escribes?

CACHONDESEO

El deseo: finas gotas de lluvia

atravesadas por los rayos de un sol

pretérito

entre la umbría perfumada de lavanda

de un bosque

lejos del lúgubre tañido

de las campanas,

semen

sobre las páginas de un poema,

lenguas lamiendo lenguas

pies enfundados en medias atormentando con letal dulzura

tu polla tumescente

mientras yaces atado a la cama

con la mordaza de un coño en la boca,

malcasadas que te miran

desde la barra de un bar

con una copa de ginebra cruda

como la vicaría por la que pasaron

mujeres quemadas

como hígado cirrótico

mirándote de soslayo,

ponderativas, felinas



El deseo: la noche abierta

como una orquídea de fuego,

hogueras del whisky puras como la muerte

puras como el puro insomnio

lleno de culos que te frotan la

entrepierna, de tetas

en la boca, de mujeres

que te roban los calzoncillos

usados

y si pueden la cartera

llena de telarañas



El deseo: una golfa deliciosa

con tu verga en la boca

sabiéndose la dueña

mientras te mira a los ojos

y te licuas, estallas, revientas, jadeas



para acabar despertando

en una cama solitaria

con un bolígrafo en la mano

y el sol con toda su puta mala leche

entrando al asalto por la ventana

para reírse

en

tu

cara

jueves, 16 de junio de 2011

NOTAS A PIE DE PÁGINA

The basic fact about human existence is not that it is a tragedy,

but that it is a bore.



-HENRY MENCKEN-









He dejado el trago duro

como se deja a una amante conflictiva

con la que cada orgasmo -y fueron muchos, y brutales-

era la antesala del infierno.

Ya no profano los neones idiotas de la noche

con sonetos a lo Baudelaire;

no me gusta lo que muestran los espejos

de los tigres

(en los que Borges no podía verse)

ni me atrae ya la dialéctica de las zorras con minifalda

a las que perseguía con la devoción

del que persigue a sus musas.

Qué novedad:

me estoy haciendo viejo.

Pero he cambiado el whisky por un búnker con grietas

por donde se me cuela la guardia civil, la realidad

con su tufo a juzgados, a dinero,

carnets de conducir, parientes gilipollas,

catetos que me señalan por la calle

diciendo

ahí va el Escritor, el Poeta,

como si esto de cagarse en Dios en cuatro idiomas

(mas uno que me invento sobre la marcha)

fuese un acontecimiento.



Mientras tanto,

ellos siguen recogiendo verdura en sus parcelas.

vendiendo muebles, revistas, cerveza, ladrillos, pintura,

accesorios, camisas a rayas, ideología barata,

bisutería,

follándose a una puta cada sábado en el pueblo de al lado

y desollando vivos a todos los vecinos

a sus espaldas.



C´est la vie.



Pero no hay libros de Cioran en la biblioteca.

Y es un hecho que añoro la vorágine,

que me la chupen a dúo en un hotel de Madrid,

los caminos rurales de las Alpujarras,

el fuego en la chimenea donde asábamos carne

y freíamos huevos y patatas a las

seis de la mañana mientras el vino

circulaba

como circula la sangre de la buena amistad,

Juanjo, Santiago, Christian, Francisco Blanco, toda

la rueda humana

que gira en mi memoria negra de bombardeos.

Nunca estuvimos tan vivos como entonces,

y a veces me pregunto

-pues no tengo constancia-

a qué casas de putas los habrán llevado sus pasos,

qué hipotecas, qué hijos, qué mujeres, qué sueños rotos

-y sospecho que son muchos-

los afligen.



Yo hace ya mucho tiempo

que decidí ser huérfano de hijos

en mi vejez, que decidí

no sacarme el carnet de conducir

ni volver a trabajar en hostelería

ni en nada que no fuese este campo de niebla

tan gratamente mío que es la literatura.

Veremos a dónde me lleva

este oficio de vagos perdularios y antisociales,

que decía mi abuela

y algún que otro fascista escribidor de discursos.

De momento, soy el referente literario

de mis perros,

la mancha humana de una familia

que nunca tuvo huevos de dormir bajo las estrellas

más que nada por una cuestión

de incomodidad. La calle

no es lo suyo. La calle

es para lucir modelitos

y coche nuevo, probidad social,

novios para las niñas

y la fachada de la casa.

Sobre todo la fachada de la casa.

Estos son los chupapollas que lo sancionan todo,

como cretinos de pueblo,

pero con estudios.



Ah, los estudios.



Mi hermana licenciada en sociología

teniendo que buscarse la vida como camarera.

Mi amigo Christian,

licenciado en Derecho,

trabajando a los cuarenta años como chico de los recados

para una caja de ahorros.

Dani Fernández,

licenciado en Arquitectura,

pelando cebollas en la cocina de un restaurante

de Palma de Mallorca.

Carolina, la dulce Carolina,

licenciada en Informática y capaz

de reventar la base de datos

del Banco Central Europeo,

pariendo hijos, bebiendo ginebra

a escondidas

y estrellada contra las paredes

de su casa

por un cabrón ex miembro del Opus Dei.

Y yo vigilado por la policía agropecuaria

del lugar donde resido:

igual se creen que soy traficante de drogas

porque trabajo desde casa

y tenemos Canal Plus.



Qué bonito.



Menos mal que, aunque en invierno

me duelan las rodillas,

aunque todo sea tedio fuera de estas paredes

y eche de menos los bosques de Irlanda,

las tabernas de Galway y Dublín

y el Pirineo navarro,

las noches de Madrid y de Sevilla

y hasta la Muy Excelentísima y Soplapollesca Universidad

de Granada,

me sobra material para escribir

y el azar aún no lo ha abolido todo

con un golpe de dados.

martes, 14 de junio de 2011

AFTERHOURS AFTERGLOW AFTER ALL

Tantos años después, y aún hay noches asperjadas con el fulgor distante de la estrellas que me recuerdan la música infinita de tus ojos tan negros muy abiertos mirándome arrebolada aún por el placer en aquellas tardes de pensión por el centro de Madrid en una luz de sábanas revueltas bragas olvidadas y cigarrillos fumados a medias y espejos sobre el lavabo donde nos contemplábamos desnudos como el futuro,







tanta lluvia caída años arrastrados como eslabones de lenta miseria y peleas contra la estupidez circunstante y ahora se me aparecen de pronto los otoños de seda de tu piel bajo mis labios el manantial cobrizo de tu melena despeinada días como una eternidad húmeda de lenguas dedos sexos semen frío el tráfico enloquecido por aquellas calles que apenas sí veíamos cuando íbamos en busca de algún bar donde comprar tabaco,







tantos años, y qué extraño es el amor. Cómo se vuelve intransitivo, conservado en la memoria como una gema preciosa con un brillo afilado de celos irresueltos,







guitarras papeles viejos poemas salpicados de citas de Shakespeare y Neruda,







de Robert Browning y Hölderlin viento mío







íntima brisa insomne que agita estas cortinas en la tarde















Qué extraño es el amor tras tanto tiempo a pesar del cansancio de los mil platos rotos de la vida de tantos desastres con nombre de mujer que nunca suplantaron la definitiva catástrofe el puro caos de tu inteligencia viva y un tanto perversa el recuerdo de tu cuerpo y su perfecto insulto a la mediocridad dónde







estarás ahora







en este tiempo de tormentas de puro tedio







en este soledad cuajada de guitarras en la que de pronto te rescata de entre las olas una balada de Joaquín Sabina







como un puñal de hielo o de ternura















Entretanto aquí sigo







tratando de que no me sodomicen al margen de los márgenes y arrancándole al mundo tres monedas que me defiendan del ruido y la furia de la necedad globalizada de prebostes profetas marionetas líricos de pesebre







y críticos de comedero perruno Sobreviviendo







al cabo







entre lápidas de amigos







bajo la lluvia insana que tabalea en las sombras







u oscurece agrisa como ceniza húmeda la luz de las mañanas con su sonrisa herida de huérfano irredento Aquí sigo







cincelando palabras en el sórdido mármol de las madrugadas con mi mano derecha El mundo sangra mierda enlagrimada







y pasan gilipollas con moto a escape libre y vendedores de jamón robado y curas sodomitas -qué novedad Mon Dieu







Con murallas de hielo







en una luz de plata estremecida







con chorizo y garbanzos y la humildad de un tinto con olivas aquí sigo







deseando que la vida no devore hasta el hueso a la mujer magnífica que fuiste







Laura







que no te empoce la existencia en una espesura de neurosis y que sea clemente en tus cabellos la flor de los almendros de los valles







de la mediana edad hacia la que vamos















Sigue maravillosa sigue siendo tú misma a pesar de la nieve y del barro y las huellas y los chantajes tristes







y el conformismo con hedor a derrota







dondequiera que estés.







Te amaré siempre.







Te amaré en el recuerdo como lentísima ola que renace y deja en las arenas testimonio y su eco espumeante muerte y vida dolor viejo







y música discreta







como gorjeo de pájaros nocturnos







Te amaré siempre







porque nunca he sabido amarte de otro modo







porque el olvido es una casa vieja en la que hace ya años que no habito porque no sé querer de otra manera







y los años me han hecho solamente reafianzarme en el fuego en las perspectivas







en la cercanía de tu voz el olor de tu piel







que aviva los recuerdos de aquella juventud enloquecida gloriosa insomne







ahíta de kilómetros y de whisky barato







en la que tal vez ambos fuimos lo mejor que hemos sido

GIOVINEZZA

Youth is not a time of life; it is a state of mind.

SAMUEL ULLMAN





Inconscientes y osados -el tema es ya muy viejo-,

a la sombra granate de los barrios antiguos,

de vinos por el dédalo ruinoso

de un Albaicín con niebla,

compartiendo la gloria inexistente

de un futuro afilado que despedazaría

a algunos de nosotros. Como supervivientes

de la noche sin fin de la alegría,

de neones, mujeres y garitos y copas

y nieve compartida en los retretes sucios

de la trastienda de la juventud,

ahítos de mujeres -y hombres- deslumbrantes

que ofrecían su sexo a los poetas

después del recital.

Algunos se volvieron comunistas

en época de visas e hipotecas,

polemistas con boina que afeaban

lo que alguno llamó anhelos de pureza.

Sólo fue puro Stalin, nos escupió Neruda,

mientras el aguanieve mancillaba

la soledad de asfaltos y paredes

con mil manchas de orín entre toscos graffittis.



Cuando era la Alpujarra el paraíso,

el santuario de nieblas y fulgores

donde me amó una virgen pueblerina

morena como el trigo al sol de agosto,

ojos como diamantes de tiniebla,

donde escribí canciones que cantaron

los amigos de siempre, los cabales,

ahora perdidos en sus matrimonios,

con hijos, coche, valium y oficina

y nostalgia feroz por los tiempos pasados

más allá de todas las carreteras

y peajes de sangre. La Alpujarra



y su delirio de paredes blancas,

de tinaos, chimeneas, bosque y nieve

pura como el olvido; tan suprema,

en palabras de Espriu. Las hogueras

donde nos calentábamos el alma,

la sonrisa, las manos,

conspirativos, lúcidos, rebeldes,

hogueras hoy ceniza en la memoria,

ceniza en unos versos que sólo yo recuerdo,

metáfora impagable entre tanta derrota,

sendero en la penumbra de esta soledad vieja.



Fuentes de Lanjarón, torres de iglesia

de Órgiva, senderos de Bubión,

bares de Capileira, aguas del Guadalfeo

bajo álamos temblones, pura lumbre

de hojas caídas en aceras donde

el amor se atrevió a quemar la nieve

y las lágrimas -secreta agua bendita-

rociaron el césped umbrío de los parques.

Resonaban guitarras en las noches de humo,

transportados de "lirios", comulgando

con cerveza muy fría, plata insomne

la noche desprendida de los altos tejados

donde las golondrinas de Bécquer anidaban

sobre alfombras de musgos y hierbajos.



Qué lejos la ignominia del mercado

laboral, el pan tan malamente

ganado a costa de la cotidiana

humillación, los amores perdidos

porque nunca existieron para nadie,

los aires de oficina, barra y obra, necedades

autoimpuestas al cabo por mor del vil metal.

Teníamos el oro de aquella libertad,

teníamos el cielo cómplice y tan cercano,

la ciudad amistosa, los libros de la arena

de las playas, el mar inabarcable

bajo la plenitud ardiente de la aurora,

la caricia furtiva y fugitiva

de chavalas aún sin marcas de agua

como sucios billetes en manos de tendero.



Ebrios de vida y obras inconclusas,

irónicos, de vuelta de un infierno

que aún no conocíamos, deslumbrados

por farolas, neones, cabelleras,

perfumes y sonrisas tan puras como el alba,

sin sospechar siquiera que algún día

la espada de las horas

cortaría de un tajo las amarras

y perderíamos brújulas, sombreros y canciones.



Puta mediana edad. Triste sonata.

viernes, 10 de junio de 2011

OJOS DE ESTATUA

Nada me ha herido más que aquellos ojos,

y nada en el mundo más que ellos puede curarme.

-IBN HAZM DE CÓRDOBA-





para Elia G. Castro





Enfrentado a la soledad de la noche

como quien se mira al espejo y ve su muerte

como un pescador ante la galerna

como un alcohólico ante el último trago

que podrá pagarse



Enfrentado a la soledad de la noche

como una puta sola y arrugada

como un perro apaleado rebuscando entre basuras

como un enfermo terminal de cáncer

sin su dosis de morfina

cuando el amanecer aún está lejos

y sólo oye su respiración jadeante



Enfrentado a la soledad de la noche

como quien duerme en una playa

sin más cobijo que sus pensamientos

como un magnate arruinado mirando fijamente

la pistola que guarda en el cajón



Enfrentado a la soledad de la noche

como Miguel de Cervantes escribiendo a la luz de una vela

en una mazmorra hedionda

con las ratas como únicas musas



Enfrentado a la soledad de la noche

como un niño de cualquier color

mamando de la teta seca de su madre moribunda

sin fuerzas

ni para espantar a las moscas

bajo el sol de metralla de la puta injusticia



Enfrentado a la soledad de la noche

como un mendigo ciego en Times Square

en la Plaza de Santa Ana

en Xmaa-el-fnaa

en Piccadilly Circus

o en la Krásnaya Plóshad



Enfrentado a la soledad de la noche

como un hombre de ojos muy abiertos

en el acto de comprender

que la sangre que mancha sus manos

es la del hombre que yace a sus pies



Enfrentado a la soledad de la noche

como dos amantes vícitimas de la tristeza post-coito

que se preguntan qué coño están haciendo allí

y no terminan de decidirse a hablar por fin

o a marcharse



Enfrentado a la soledad de la noche

como el murmullo apagado de una fuente

en los bosques de la Alhambra

como un guitarrista tocando para nadie

bajo la luz sarcástica de las estrellas

como una vendedora de rosas

perdida en el desierto



Enfrentado a la soledad de la noche

mientras tú miras al techo

enfrentada a la soledad de la noche

y el camión de la basura se lleva las horas

que perdimos

por no estar juntos

por estar

así

sencillamente así

enfrentados

a la soledad

de la noche

mientras las botellas vacías ruedan

bajo

la

cama